Traducción íntegra al castellano del reportaje de Sàpiens. Sàpiens, n.º 5 (marzo de 2003).

Don Santiago este es el ganado que tenemos

EDITORIAL — EL OTRO BERNABÉU

Para muchos madridistas de buena fe, es un presidente mítico, un hombre providencial que llevó al Real Madrid a las cotas más altas y brillantes de su historia. El estadio lleva su nombre y, el año pasado, con motivo del centenario del club, se homenajeó y recordó su figura. Santiago Bernabéu, allí, es intocable.

Próximamente, el señor Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, recibirá en su despacho del club un ejemplar de este número de Sàpiens, acompañado de la traducción al castellano del artículo de portada y de este editorial. ¿Se sorprenderá por su contenido? No sería lógico que lo hiciera: Sàpiens simplemente ha reconstruido una historia que, con toda seguridad, el Real Madrid y los historiadores del club conocen perfectamente. Como demuestra el reportaje, la biografía de Bernabéu debería ofender a cualquier demócrata, sean cuales sean sus preferencias futbolísticas. El mitificado presidente del Madrid se manifestó durante toda su vida como un franquista convencido y participó en la ocupación militar de nuestro país en 1939, misión para la cual se alistó voluntario a los 42 años —subrayamos voluntario y subrayamos la edad—. El rastro que dejó su 150 División Marroquí por los pueblos del poniente catalán ya está suficientemente descrito en el reportaje de Jordi Finestres y, por tanto, no insistiremos aquí.

Últimamente cobra fuerza la opinión de que hay que volver a hablar del franquismo, después del pacto de silencio de la Transición. No por revancha, sino para hacer llegar a las nuevas generaciones una información completa de un período crucial de nuestra historia. Son muchos quienes hasta ahora se han librado del juicio de la memoria.

Intentaremos contribuir a la inmensa tarea de recuperarla.

EDUARD VOLTAS — Director


Este escáner y el siguiente forman una sola doble página.

SANTIAGO BERNABÉU — UN PRESIDENTE DEL MADRID EN LA OCUPACIÓN FRANQUISTA DE CATALUÑA

NOTA DE LECTURA: ESTE ESCÁNER Y EL SIGUIENTE FORMAN UNA SOLA DOBLE PÁGINA Y DEBEN LEERSE CONJUNTAMENTE.

La Guerra Civil de 1936-39 todavía esconde episodios oscuros y sorprendentes. Uno de ellos tuvo como protagonista al expresidente del Real Madrid Santiago Bernabéu: a los 42 años decidió alistarse como voluntario en el ejército de Franco, y el paso de su división por Cataluña dejó un rastro de horror y miseria.

Por Jordi Finestres, con el asesoramiento del historiador Josep M. Solé Sabaté.

Santiago Bernabéu de Yeste llevó durante 35 años las riendas del Real Madrid sin ninguna oposición. Era un hombre popular entre sus seguidores y un fiel servidor del pensamiento franquista. Fútbol y política remiten a un hombre aplaudido y criticado en la misma medida, según el color con que se contemplen las cosas: el color deportivo y el color político.

Bernabéu murió en 1978. Dejaba tras de sí una infinidad de anécdotas recogidas en centenares de entrevistas periodísticas. Sin ninguna duda, también dejaba a su club de siempre en una posición destacada del panorama futbolístico mundial, aunque el Real Madrid habría de arrastrar siempre la etiqueta de «equipo del régimen» por los presuntos favores de los estamentos oficiales a una institución que entre 1955 y 1967 dio seis Copas de Europa a la España Una, Grande y Libre.

Pero Bernabéu se llevó a la tumba un asunto poco esclarecido y poco comentado: su participación en la Guerra Civil española junto a los vencedores, el bando nacional. Es un tema que casi nunca comentó en público y rara vez en privado. Lo consideraba un recuerdo del pasado que no valía la pena remover.

En septiembre de 1976, la revista Posible entrevistó al máximo dirigente del Real Madrid. En un momento determinado, el periodista le preguntó: «¿Dónde pasó la guerra?». Bernabéu respondió: «No me gusta hablar de eso. No quiero decir nada». El entrevistador insistió con un «Si no quiere…», y Bernabéu, enfurecido, le espetó: «No, no quiero, y si publica algo, voy y le mato».

Y es que uno de los secretos más ocultos de Bernabéu fue su participación en la ocupación militar de Cataluña, entre marzo de 1938 y febrero de 1939.

NOTA DE LECTURA: ESTE ESCÁNER CONTINÚA DIRECTAMENTE EL ESCÁNER ANTERIOR.

Pero, si tiramos del hilo, enseguida nos encontramos con un panorama tan oscuro como coherente: Bernabéu es una persona que exalta la raza castellana y apela constantemente a Madrid como centro de una «gran España»; es profundamente anticatalanista y de ideología marcadamente fascista. Solo así podremos entender por qué, a los 42 años, se alista voluntariamente para participar en la conquista de Cataluña, atravesando numerosos pueblos y ciudades de las tierras de Poniente, el Solsonès y el Berguedà.

PIE DE IMAGEN

Bajo la figura de uno de los principales dirigentes de la historia del fútbol español se escondía un voluntario del ejército de Franco. Su participación en la guerra le valió, entre otras distinciones, la concesión de la Medalla de Campaña, reproducida en esta página.

UN CATEDRÁTICO BOBO

Documento publicado en Don Balón en 2017. No forma parte de Sàpiens.

PRESENTACIÓN DEL ASESOR HISTÓRICO

Este documento procede de Don Balón, fue publicado en 2017 y no forma parte del reportaje de Sàpiens de marzo de 2003.

Se incorpora únicamente como documento externo de presentación y contraste sobre Josep M. Solé i Sabaté, citado por Sàpiens como asesor histórico del artículo.

El calificativo «Un catedrático bobo» pertenece al texto de Don Balón. No debe confundirse con una afirmación contenida en Sàpiens ni con una categoría académica.

PERSEGUIDO POR LA LEY

Solo así se entiende por qué la persona que da nombre al estadio del Real Madrid se alistó en la 150 División Marroquí, recordada por muchos catalanes por su brutalidad y violencia.

Madrid, verano de 1936. La rebelión militar ha fracasado en la capital del Estado, pero la guerra es ya un hecho. El 4 de agosto, la Federación Deportiva Obrera incauta el Madrid Fútbol Club —que en 1931 había perdido su condición de Real— y cesa a la directiva anterior.

El 27 de agosto se produce el primer bombardeo de la ciudad. Mientras tanto, Santiago Bernabéu, que ha sido jugador y delegado del equipo, ha desaparecido de la capital. Aunque siempre se ha declarado apolítico, su presunto hibridismo ideológico se hace añicos por su amistad con el político filofascista José María Gil-Robles y, sobre todo, por la militancia de Santiago Bernabéu en la CEDA entre 1934 y 1936. Durante aquellos dos años, Bernabéu asesoró a la coalición de partidos de derecha en asuntos deportivos.

En agosto de 1936, Santiago Bernabéu se refugia en la Embajada francesa porque alguien de dentro del club ha recordado a las autoridades su militancia política y su condición social y económica. Bernabéu es hijo de un abogado de Almansa (Albacete), del que ha heredado una finca de 700 hectáreas en las afueras de la localidad. Vive en Madrid llevado por su pasión por el fútbol, sin necesidad de trabajar demasiado. Durante una época se dedica a vender trigo de sus tierras y también es representante comercial de una empresa dedicada a la importación y exportación de plata, ya que uno de sus hermanos está casado con la hija de un prestigioso platero de Madrid.

Aunque gana las oposiciones para funcionario de Hacienda y es destinado a Oviedo, pide una larga excedencia para ocuparse de los asuntos del club, mientras frecuenta cabarets y prostíbulos cuando se lo pide el cuerpo, según explica él mismo en diversas entrevistas:

«He estado en todas las casas de esas señoras. He bebido en todas las tabernas y he comido en todas las tascas de Madrid».

MUÑOZ GRANDES, EL AMIGO DE BERNABÉU Y DE HITLER

COMPAÑEROS DE ARMAS

En marzo de 1938, Agustín Muñoz Grandes (Madrid, 1896-1970) incorporó a Santiago Bernabéu como cabo alistador a la 150 División, que dirigía desde la primavera de 1938. Posteriormente, Muñoz Grandes fue ascendido a jefe del Cuerpo de Ejército de Urgel, en el que estaba encuadrada la división de Bernabéu. La fuerte amistad que los unía queda confirmada por diversos relatos en los que a Bernabéu le gustaba explicar que Muñoz Grandes era un:

«hombre de cuerpo entero que se portó muy bien conmigo tantas veces como lo necesité».

ADMIRADO POR LOS NAZIS

El gran compañero de armas de Bernabéu fue ministro del Movimiento después de la Guerra Civil y primer jefe de la División Española de Voluntarios, más conocida como División Azul, entre 1941 y 1942, una fuerza expedicionaria que luchó en Rusia junto al ejército alemán. Por esta campaña, Muñoz Grandes recibió primero la Cruz de Hierro y, en diciembre de 1942, Hitler le otorgó personalmente la Cruz de Caballero con Hojas de Roble, una de las más altas distinciones militares del Tercer Reich. Posteriormente, Muñoz fue ministro del Ejército entre 1951 y 1957 y vicepresidente del Gobierno español entre 1962 y 1967.

PIES DE FOTO

El general Muñoz Grandes, con la Cruz de Hierro. Muñoz Grandes —cuarto por la derecha—, en Tremp, en julio de 1938. Distintivo de la 150 División del Cuerpo de Ejército de Urgel, la división del cabo Bernabéu. Estaba formada por agrupaciones de mala reputación, como los Regulares de Tetuán y Melilla o los Cazadores de Ceuta.

UN SOLDADO DE 42 AÑOS

Bernabéu quiere huir de Madrid para incorporarse a la España de Franco. Tiene preparados los pasos en San Sebastián, que desde mediados de 1937 está en manos de las fuerzas rebeldes. Para conseguirlo, aprovecha la amistad que mantiene con el embajador español en París, el republicano Luis Araquistáin, quien intercede para que Bernabéu viaje sin problemas al País Vasco a cambio de que un combatiente republicano pueda huir a Madrid. El exdirectivo y futuro presidente del Madrid lo tiene claro: quiere ayudar activamente a acelerar la victoria de los nacionales, de los suyos. Su edad, 42 años, fuera de cualquier leva, no es un problema. Decide alistarse como voluntario en la 150 División del Cuerpo de Ejército de Navarra, que dirige el general Agustín Muñoz Grandes.

Las razones son puramente políticas, según recogen unas palabras de Bernabéu en una entrevista concedida al periodista Julià García Candau unos meses antes de la muerte de Franco:

«En la guerra fui voluntario contra el comunismo y ahora también lo sería a pesar de la edad».

Inmediatamente se asigna a Bernabéu un cometido y un destino: será cabo alistador y su primera misión consistirá en reforzar el ataque de los franquistas en los frentes de Zaragoza y Huesca, donde la fortificación de las columnas catalanas desde el comienzo de la guerra ha supuesto dificultades. El 22 de marzo, las tropas nacionales del general Yagüe han cruzado el Ebro por sorpresa. El hundimiento del frente al norte del río es una realidad. Fraga cae el 26 de marzo. Massalcoreig lo hace el 27 y, después de ocupar Mequinenza, los soldados de Franco entran en Lérida el 3 de abril. Tres días después cae Balaguer y, al día siguiente, Tremp, entre otras poblaciones del Segrià, la Noguera y el Pallars. La represión ha comenzado en estas poblaciones, aunque la guerra todavía tardará un año en terminar por completo.

Pero Franco no pierde el tiempo: nada más entrar en Cataluña, suprime el Estatuto de Autonomía, y el 9 de abril ordena fusilar en Burgos a Manuel Carrasco i Formiguera, hombre fuerte de Unió Democràtica de Catalunya. El propio general preside una concentración falangista en Zaragoza el 21 de abril para celebrar la conquista de las primeras poblaciones catalanas. Después de felicitar a las divisiones que la han hecho posible, el jefe del Servicio Nacional de Propaganda, José Antonio Giménez Arnau, pronuncia un discurso en el que marca la línea de actuación que recaerá sobre los catalanes que no acepten las nuevas condiciones:

«Dejad que ladren, y nosotros sigamos adelante por el camino de la unidad, de la unidad fecunda que, tras darnos los hombres unidos, nos da unidas las tierras de la periferia traidoras un día a los destinos de España… Pero una advertencia. Ya se acabó esta conducta, se acabó la traición, porque ahora nosotros preferiríamos ver a estas tierras pulverizadas antes que verlas otra vez en contra de los sagrados destinos de España».

En mayo, Bernabéu es enviado a Bielsa, en la provincia de Huesca, muy cerca de la frontera francesa y de Cataluña, con el objetivo de acabar con la resistencia del ejército republicano en aquella zona estratégica. En Bielsa, el avance de la 150 División y de otras unidades franquistas deja en una situación irremediable a la 43 División republicana, aislada contra la frontera francesa. A mediados de mayo de 1938, los soldados franquistas atacan con mucha fuerza. Uno de ellos es Santiago Bernabéu. En medio de grandes temporales y sufriendo numerosas bajas, la 43 División cede el 16 de junio y se repliega hacia Francia por los caminos de montaña, mientras Bernabéu y la 150 División Marroquí vuelven la mirada hacia Cataluña. La actuación de Bernabéu en Bielsa le valdrá la Medalla de Campaña, según se le notifica el 30 de agosto de 1939. No será la única condecoración que recibirá: en 1939 volverá a Madrid con la Cruz del Mérito Militar y la Cruz de Guerra.

TEXTO DESTACADO

A pesar de estar fuera de cualquier leva, a los 42 años Santiago Bernabéu no dudó en alistarse, como voluntario, en la 150 División Marroquí.

PERFIL DE BERNABÉU. FUTBOLISTA Y PRESIDENTE

Santiago Bernabéu de Yeste nació en Almansa (Albacete) el 8 de junio de 1895. Estudió la carrera de Derecho, profesión que nunca ejerció. Entre 1913 y 1927 jugó en el Real Madrid. Después de abandonar la práctica del fútbol, ocupó diversos cargos en el club. En 1940 contrajo matrimonio con María Valenciano. No tuvieron hijos. Tres años más tarde fue nombrado presidente del club, cargo que ejerció hasta su muerte, el 2 de junio de 1978.

CONTRA CATALUÑA

«Tenía un amigo catalán, cuyo defecto era el de ser jugador del Barcelona y, además, por si fuera poco, profesaba como catalán».


«No están en lo cierto quienes dicen que no quiero a Cataluña. La quiero y la admiro a pesar de los catalanes».


«El problema crucial de España es el regionalismo: es un problema enorme. Los Reyes Católicos hicieron España y ahora quieren deshacerla».

RACISTA Y MACHISTA

«Los negros son grandes muchachos, pero no le van al Madrid. Tal vez sea por el color de nuestro uniforme, el blanco».


«A la mujer y a la burra, una zurra; a la primera sin saber por qué, demasiado lo sabe ella, y a la segunda sin más intención que no hacer distinción».

MILITARISTA

«Los antimilitaristas, por el mero hecho de ser anti algo, son tan imbéciles y tan cafres que justifican por sí solos la existencia de unas fuerzas armadas».


LA OCUPACIÓN DE CATALUÑA

Del 23 de diciembre de 1938 al 12 de febrero de 1939, el ejército de Franco conquistó Cataluña. La 150 División de Santiago Bernabéu fue protagonista.

Después de la decisiva batalla del Ebro (julio-noviembre de 1938), que terminó con la victoria del ejército franquista, comenzó la campaña de Cataluña. Tres millones de catalanes en la retaguardia y más de un millón de refugiados ya asumían que la victoria nacional era inminente. Los bombardeos por todo el país y las luchas internas en el bando republicano así lo confirmaban.

EL PRINCIPIO DEL FINAL

El 23 de diciembre, el general Dávila lanzó dos ofensivas simultáneas contra Cataluña. Por el norte, el Ejército del Este atacó desde Tremp hacia Artesa de Segre y Ponts, con la participación de la 150 División del Cuerpo de Ejército de Urgel, de la que formaba parte Santiago Bernabéu. Por el sur, el Ejército del Ebro no pudo resistir los ataques de las divisiones franquistas por Seròs, hacia Sarroca y Maials. El 14 de enero de 1939, el avance nacional llegó a Bellpuig y Maldà por el lado norte, y a l’Espluga de Francolí, Poblet y Montblanc por el sur.

LA OCUPACIÓN DEFINITIVA

El 15 de enero, los hombres del general Yagüe entraron en Tarragona y Reus, y el día 26 las fuerzas de Dávila ocuparon Barcelona. El 1 de febrero, el Cuerpo de Ejército del general García Valiño, después de ocupar Manresa, conquistó Vic y, tres días después, Girona. El 2 de febrero, la 150 División del general Muñoz Grandes llegó a Berga, mientras otros destacamentos del mismo Cuerpo de Ejército se apoderaban de la Seu d’Urgell el día 5. El general Solchaga, del Cuerpo de Navarra, entró en Figueres el día 8. Al día siguiente quedó cerrada la frontera con el Estado francés después de la llegada de los franquistas a El Pertús. El 12 de febrero, el ejército fascista había conquistado todo el territorio.

LEYENDA DEL MAPA

  • Evolución del frente al inicio de la ofensiva, el 23 de diciembre de 1938.
  • Avance franquista del 14 al 15 de enero de 1939.
  • Avance franquista del 26 de enero de 1939.
  • Avance franquista del 6 de febrero de 1939.
  • Evolución del ejército dirigido por Muñoz Grandes.
  • Recorrido efectuado por Santiago Bernabéu.

IMÁGENES DE LA OCUPACIÓN

El desfile de las divisiones victoriosas por Barcelona, el 21 de febrero de 1939, es el acto más significativo de la ocupación franquista de Cataluña. El general Franco dirigió personalmente las operaciones, coordinando los seis cuerpos de ejército que participaron. La ciudad de Lérida había caído en abril de 1938 durante la primera ofensiva fascista.

GUERRA Y TERROR

«Fui cabo en la división de Muñoz Grandes en la reconquista de Cataluña, reconquista para España de Cataluña independiente».

Con estas palabras recordaba Santiago Bernabéu su participación activa en la batalla de Cataluña, que se desarrolló entre el 23 de diciembre de 1938 y el 12 de febrero de 1939. Después de la victoria en Bielsa, Bernabéu disfrutó de un permiso en San Sebastián antes de establecerse durante una temporada en Tremp, sede del mando del Cuerpo de Ejército de Urgel, que también dirigía Muñoz Grandes y en el que se encontraba la 150 División, mandada directamente por el coronel Siro Alonso Alonso.

Bernabéu no intervino en la batalla del Ebro, aunque siguió instrucciones en Tremp para mantener el nuevo statu quo en toda la comarca y comenzar, cuando llegase la orden, la ocupación total del territorio catalán. Su división se distinguió por ganarse la antipatía y el odio allí por donde pasó. En Massalcoreig, por ejemplo, los hombres de más edad todavía recordaban el discurso pronunciado en la plaza por Muñoz Grandes, en el que prometió fusilar a todos si no obedecían las órdenes de los ocupantes.

«Ha caído Lérida en nuestro poder. Sólo unos cuantos rojos que no pudieron huir se han refugiado en algunas casas, y no tardarán en quedar aniquilados».

Bernabéu y sus compañeros de filas imponen un nuevo concepto de Cataluña y de España bajo pena de muerte para quien no se avenga. Los ocupantes demuestran un claro desprecio por la vida humana de los vencidos.

La 150 División Marroquí está formada básicamente por hombres sin escrúpulos, mercenarios marroquíes y fascistas exaltados que transforman el concepto de ocupación militar en barbarie. Son numerosos los casos de asesinatos, torturas, violaciones, mutilaciones, palizas, intimidaciones y otras salvajadas protagonizadas por los hombres de esta división franquista.

La historia más oscura de la ocupación militar de nuestro país la escribe la división en la que Santiago Bernabéu presta servicio como voluntario.

TESTIMONIO SOBRE LÉRIDA

—¿Recuerda la conquista de Lérida por parte de las tropas franquistas?
—Las bombas comenzaron a caer el 27 de marzo por la tarde. Durante media hora estuvieron machacando la ciudad, tanto objetivos civiles como militares. A las ocho de la tarde ya no quedaba nadie en Lérida. Casi todo el mundo se había marchado. Nosotros buscamos refugio en una torre de las afueras.

—¿Y cuándo regresaron a Lérida?
—El 3 de abril los franquistas entraron en la ciudad. Por el norte entraron los moros y por Gardeny, la Legión. Mi padre se atrevió a adentrarse en Lérida el día 5. Vio cómo retiraban los cadáveres de una acera de la rambla de Aragón.

—¿Saquearon la ciudad?
—Sí, Lérida fue entregada al saqueo. Los moros se llevaron la peor fama de ladrones, pero los cristianos también hicieron de las suyas. En 1938, en Lérida, casa vacía, casa saqueada.

PIE DE FOTO

«La represión comenzó con la paz».


PONTS, SOLSONA Y EL PRESIDENTE SUÑOL

La noche del 17 al 18 de enero, la división de Bernabéu ocupa Ponts. Al día siguiente:

«continúa la acción ofensiva de la División, que abandonando la carretera de Ponts a Solsona se lanza por las alturas situadas al Este de la misma».

Bernabéu rememoró la conquista de Cataluña con una cuestión personal. En una entrevista al diario As, en 1974, explicó una conversación mantenida con el ministro de Información y Turismo Alfredo Sánchez Bella:

«Le decía yo a Sánchez Bella: cada vez que tomábamos un pueblo de Lérida, las mujeres nos miraban desde detrás de las cortinas y las persianas y los ancianos se asomaban a los balcones y lloraban desesperados. Cuando un anciano llora de odio es que un pueblo no tiene remedio».

En este punto hay que hacer hincapié en una de las auténticas fobias de Bernabéu: lo que él denominaba «regionalismos» catalán y vasco. En cambio, siempre estuvo convencido de que los castellanos de la Meseta eran una especie de raza superior:

«Los castellanos, según la historia, son los españoles más cojonudos y más completos. Los de la Meseta, moldeados por el frío y el calor, fueron lo suficientemente recios para imponerse en todos los sentidos a los demás, a las otras regiones. Castilla impuso su idioma en el mundo entero y en ella nacieron todas las gestas e ideas que hicieron grande, en su día, a España».

MIENTRAS FUSILABAN AL PRESIDENTE DEL BARÇA

SUNYOL, EL PRESIDENTE MÁRTIR

Cuando estalló la Guerra Civil, Santiago Bernabéu se escondió de las fuerzas republicanas por miedo a ser fusilado. En contraposición, en el verano de 1936 el gran rival del Madrid FC, el Fútbol Club Barcelona, tenía como presidente a Josep Sunyol i Garriga, diputado en tres ocasiones por Esquerra Republicana de Catalunya en el Parlamento español. Sunyol, hombre de confianza del presidente de la Generalitat Francesc Macià, era uno de los hombres más influyentes de la sociedad catalana, ya que, además de su carrera política, era un importante hombre de negocios, concretamente del comercio del azúcar.

Presidente del Barça desde 1935, Josep Sunyol, leal a la República y al Gobierno de la Generalitat de Cataluña, viajó a Madrid en agosto de 1936 en una misión de enlace político.

Después de comprobar que la rebelión militar había fracasado en Barcelona, Sunyol quiso conocer de primera mano cuál era la situación política y militar en la capital del Estado.

COMENTARIO DOCUMENTAL SOBRE JOSÉ SUÑOL

La traducción precedente conserva «Sunyol» porque reproduce la forma empleada por Sàpiens. Fuera de la traducción, este informe utiliza JOSÉ SUÑOL, con eñe, de acuerdo con la forma española del apellido y con el criterio atribuido a su propia familia.

La muerte violenta e injusta de José Suñol en agosto de 1936 no debe impedir una exposición biográfica completa. La documentación estudiada por Pedro Corral y difundida por SALTATAULELLS recoge manifestaciones de José Suñol Casanovas, padre de José Suñol Garriga, en las que calificaba a su hijo de morfinómano y le atribuía la disposición irregular de cantidades importantes de las empresas familiares.

Estas afirmaciones deben presentarse con su naturaleza exacta: son acusaciones paternas incorporadas a documentación de 1938. No equivalen por sí solas a un diagnóstico médico independiente ni a una sentencia judicial por desfalco. Su relevancia consiste en mostrar que la biografía de Suñol no puede reducirse únicamente a la expresión «presidente mártir», aunque nada de ello justifique ni atenúe su fusilamiento.

SOLSONA, BERGA Y EL DESFILE DE BARCELONA

Al final de la jornada del 24 de enero de 1939, los franquistas se apoderan de la ciudad de Solsona.

«A partir de Solsona se asigna a la División como objetivo Berga», ciudad que caerá el 2 de febrero.

Nuevamente, la actitud despectiva y absolutamente represiva se hace notar allí donde ponen los pies. Se producen fusilamientos sumarios, sin ninguna clase de juicio, a manos de soldados; asesinatos y violaciones de mujeres, presuntamente a cargo de mercenarios del norte de África y bajo el móvil del robo; y muertes de personas que, cuando entran las tropas, huyen por miedo a algún tiroteo.

La señora Ramona Bruc tenía ocho años cuando los nacionales entraron en Berga:

«Recuerdo la noche del 2 de febrero. Hacía frío y llovía mucho. Mi padre estaba en el frente y nos advirtió que no esperásemos la entrada de los moros. Huimos. Marchamos hacia la salida de la población, pero volvimos a Berga».


«Los fascistas llegaron con mucha gallardía. Íbamos por la calle y nos insultaban. Vi cómo abofeteaban a niñas de mi escuela y algunas se cortaron el pelo al cero. Mi madre y yo nos encerramos. La derrota fue muy dura…».

LA FUERZA DEL ODIO

Las violaciones de los derechos humanos son tan sistemáticas y salvajes que el general en jefe del Ejército del Norte tiene que emitir una circular para intentar frenar el baño de sangre. Se trata de una notificación de tres páginas, fechada en diciembre de 1938 en L’Escala y calificada de «Secreta». Permanecía en el fondo del Archivo Militar de Ávila hasta que Sàpiens tuvo acceso a ella:

«En Cataluña la población no habla español o lo habla muy mal y sería injusto e inoportuno ejercer violencia o mofa tomando pie en un hecho real y normal, muy lamentable, pero que seguramente no puede ser remediado sino por otra clase de procedimientos más lentos y adecuados».

Berga es el punto final de la actuación de Santiago Bernabéu en tierras catalanas. Según el comunicado oficial del Cuerpo de Ejército que hace balance final de la guerra, después de conquistar la capital comarcal:

«La progresión de la División ha sido de unos 130 kms».

Pero a Santiago Bernabéu todavía le quedaba un plato fuerte por saborear: el desfile del ejército victorioso por Barcelona. La capital catalana había caído el 26 de enero y, después de la victoria total de los nacionales en Cataluña, Franco asistió al gran desfile celebrado el 21 de febrero. Bernabéu y su división entraron por la carretera de Collblanc, siguieron por la calle de Galileo hasta desembocar en la avenida Diagonal por la Gran Vía de Carlos III.

«el saludo que se hará por los Generales, Jefes y Oficiales, será el Nacional (brazo extendido), excepto los que desfilan con sable, que harán el saludo militar».

Después de esta campaña, Santiago Bernabéu fue destinado a Brihuega (Guadalajara) y a Conca, donde los combatientes republicanos de la zona que todavía no habían capitulado soportaban la presión del ejército franquista, que estaba a punto de ganar la guerra.

En mayo de 1939, Bernabéu volvió a Madrid como un héroe. Unos años después, el madridismo lo consideró el gran patriarca que levantó al Real Madrid y lo convirtió en una entidad poderosa y respetada. El estadio actual del club lleva su nombre desde 1955, por decisión de la Junta General de Socios, una manera de perpetuar la memoria de Santiago Bernabéu, una memoria que a menudo tiene la tentación de olvidar.

PIE DE LA FOTOGRAFÍA SUPERIOR

«Un hombre de orden que tuvo la virtud de conocer a los españoles como la madre que los parió». Así definió Bernabéu a Franco en 1977.

LA METAMORFOSIS DEL MADRID

Durante la dictadura franquista, los éxitos del Real Madrid convirtieron al club que presidía Bernabéu en la niña de los ojos del régimen. La frase «lo que es bueno para el Madrid, lo es para los españoles» fue una realidad imperativa durante muchos años. Pero la historia nos dice que, durante la Guerra Civil, la entidad madridista fue fiel al Gobierno de la República. La presidencia del coronel comunista Antonio Ortega y las donaciones a las milicias populares así lo constatan.

PARA SABER MÁS

  • GARCÍA CANDAU, Julià. Bernabéu, el presidente. Madrid: Espasa, 2002.
  • SOLÉ I SABATÉ, Josep M. y VILLARROYA, Joan. L’ocupació militar de Catalunya (març 1938-febrer 1939). Barcelona: L’Avenç, 1987.
  • SHAW, Duncan. Fútbol y franquismo. Madrid: Alianza Editorial, 1987.
  • BAHAMONDE, Ángel. El Real Madrid en la historia de España. Madrid: Taurus, 2002.
  • GIMENO, Manuel. Revolució, guerra i repressió al Pallars (1936-1939). Barcelona: Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1989.